Hoy me encontré a mi amigo Jordi (el guitarrista que toca en este video) en frente de los jardines del TNC, él está estudiando guitarra eléctrica en la ESMUC y además tiene un grupo de rock con el que hacen versiones. Estuvimos hablando de cómo era el mundo de los bolos para un grupo de rock/punk o lo que fuera, me contó cosas realmente jodidas y bueno, yo le comenté lo que pasaba en el mundillo de las orquestas sinfónicas, de cámara etc, cuando haces un bolo.

Hablando y hablando nos dimos cuenta de que la música es un arte muy infravalorado, uno dice, va…me apetece escuchar algo nuevo, entonces me conecto a internet para leerme algunos foros o visitar alguna buena web de música y entonces ya me descargaré el disco. ¡Ei! esto lo hago yo también, ¡descarao!. Pero el tema es que el conseguir música es demasiado fácil y una persona que no tiene ni idea de música puede estar pagando por ir a escuchar ¡¡¡¡¡a un tio haciendo play-back!!!! vamos no me jodáis…pero vosotros pensad que hay gente estudiando como energúmenos y que disfrutan haciéndolo porque…adoran la música y a estos que tanto estudian y que son tan buenos (porque por lo general….lo son) no pueden vivir dignamente de lo que ellos quieren vivir.

Dream Theater en Badalona

Jordi me decía que hay salas en Barcelona de cuyo nombre no quiero acordarme que dejan tocar a grupos malos en contra de uno bueno, y la razón es muy simple, los crios que están ilusionados por hacer su primer concierto y de que las nenas les vean, ¡¡a ellos les da lo mismo no cobrar nada!!, pero claro, luego llega un grupo bueno (de los que no hay muchos) y claro, va al de la sala a pedirle unos “mínimos” y….¿a qué ya sabéis a quién va a pillar el de la discoteca o el de la sala de conciertos?

Pues sí, esto es un putiferio.

¿Porqué voy a pagar a un grupo bueno pudiendo tener 200 malos que igualmente me llenan el local “gratis”?…¡a mi me la suda entera!

Lo que yo le dije a Jordi es que la culpa de esto la tenemos nosotros, los músicos. No es que la música tenga un precio, sino que detrás de esa música hay horas de estudio y de trabajo (los que tocan bien) y si somos nosotros los “profesionales” los que aceptamos condiciones de “trabajo” penosas, como cobrar 80 euros entre 10 tios por un concierto de rock…aquí el que ya ha empezado a cagarla es el que acepta el trato.

Cuando los dueños de dichas salas vean que el nivel de los grupos va bajando porque los buenos ponen unos mínimos lógicos…al final se darán cuenta de la cagada que han estado haciendo durante todo este tiempo. ¿Consecuencias de todo esto?, pues joder, que si todos nos esforzamos (porque rechazar bolos no es fácil) al final “alguien” dará la importancia que se merece tanto a la música como a los músicos.