Alemania
Cambiando de compañía de telefonos
0Lo primero que hice al llegar a Alemania hace dos años fue buscar la compañía de teléfonos que tuviera los mejores precios del mercado. Entre varias había dos que me llamaron la atención: E-Plus y O2, Vodafone y T-Mobile las descarté al instante por lo descaradamente altas que son sus tarifas.
Nunca he tenido un contrato con ninguna compañía móvil, lo que significa que todos mis móviles han sido siempre “libres” y que por norma general nunca he gastado más de 10€ al mes en llamadas, etc.
La búsqueda se quedaba relegada a precios de prepago, nada de tarifas planas. Lo siguiente era saber por amigos cuales eran sus compañías y qué me recomendaban. Tras un par de conversaciones me decidí por E-Plus, así que sin más, me fui al Altstad a una tienda que la compañía tiene muy cerca de la parada de tranvía. Yo sólo quería las tarifas más baratas, así que el chico que me atendió me preguntó que si estaba interesado en tarifas baratas para llamar al extranjero, por supuesto que me interesaba, iba a estar un año entero de Erasmus así que…eso sería lo mejor. Me recomendó una de esas compañías subsidiarias de E-Plus, en concreto Ortel Mobile.
Después de dos años con Ortel, la mayoría de mis amigos se han pasado o se pasarán a O2, por eso de que hay un contrato que te dan móvil, y tarifa plana de todo. Claro, yo sigo en mis trece y no quería pasarme a contrato, no me gusta saber que tengo que pagar siempre “x” al mes. Así que me puse a echar cuentas, ahora las llamadas y mensajes me saldrían un pelín más caros y lo mejor sería que buscase una alternativa a las ya super baratas tarifas de Ortel.

Me puse a echar cuentas, y la verdad es que había llegado a un punto en el que casi me gastaba lo mismo que con un contrato, una de las cosas que no me gustan de las recargas en Alemania, es que el mínimo de recarga es de 15€, claro, en España puedes hacerlo por menos, lo cual quieras que no, a mi me gusta. Mirando lo que me gastaba al mes y cada cuánto tenía que recargar mi saldo, me di cuenta de que tenía que cambiar de compañía, así pués me acordé de que en España había usado en plan prueba una tarjeta de Simyo con la que acabé muy contento. Los chicos de Simyo tienen la sede central en Düsseldorf, me dio por mirar las tarifas, precios y ofertas y no dudé en pedir una portabilidad.
Era la primera vez que hacia una portabilidad así que, había que cruzar los dedos. Aquí hay que pagar unos 25€ por la portabilidad, mandar una carta notificando tu intención de trasladar el número a otra compañía y hacer lo suyo con en este caso Simyo y decir que quieres portar tu número. En ese momento había una oferta que aún se mantiene, pagas 5€ por la SIM de Simyo, te regalan 5€ porque normalmente la SIM cuesta 10€, te devuelven los 25€ que te gastaste con la portabilidad en saldo para tu móvil y otros 25€ por haber traído tu número. es decir 55€ de “regalo”.

La portabilidad se hizo sin problemas en más o menos 15 días, los chicos de Simyo me informaban al minuto del desarrollo de la portabilidad y mi número estuvo siempre activo.
Ahora disfruto de unos precios más baratos para mi día a día en Alemania, puedo controlar todos mis gastos desde el móvil con una aplicación de Simyo para Android y si quiero puedo activar y desactivar ciertas tarifas planas cuando yo quiera, según me apetezca o no darles uso.
Sin duda, el cambio ha sido para bien.
Entradas similares:
Dos años en Alemania
0
Esta es una entrada dedicada a todos los españoles por el mundo
y a las familias que tienen que aguantar nuestras aventuras.
Hace dos años llegaba a Düsseldorf gracias a una beca Erasmus con la idea de disfrutar durante un año de esa experiencia. Una cosa llevó a la otra y terminé por alargar mi estancia por tiempo indefinido en la ciudad que hoy considero mi casa. Han pasado exactamente dos años desde mi llegada a Alemania, durante todo este tiempo han pasado muchísimas cosas, nuevos amigos, nueva cultura, he adquirido más madurez (esto es mentira, lo digo para quedar bien). Todo se resume en la creación y desarrollo de una vida nueva en un país desconocido.
A pesar de las dificultades y problemas que presenta vivir lejos de la familia, en un país que no habla tu idioma, donde existen otras reglas y maneras de comportarse; a pesar de todo esto, estoy feliz de vivir en Alemania y de poder disfrutar de todas las oportunidades que da un país como este a un músico como yo.
Claro que hay que decir que yo siempre estoy predispuesto a conocer sitios y disfrutar de ellos, hasta los 17 años viví en Asturias, hasta los 24 en Cataluña, y ahora, en Alemania. La predisposición ayuda, pero el echo de haber vivido casi media vida en un sitio y luego la otra media en otro es una gran ventaja. Me siento asturiano, mis amigos están en Cataluña y ahora tengo una vida hecha en el extranjero, si me preguntan ¿cómo lo llevas?, respondería que de manera totalmente natural y con mucha alegría. Es más, si llegase el caso de tener que irme a otro país perdido por el mundo (cosa fácil si eres músico), estaría feliz de disfrutar de volver a conocer a gente nueva, visitar sitios nuevos y disfrutar con otras maneras de llevar la vida.
Saludos desde la república independiente de mi casa,
Giikah





