Magic: The Gathering – Reflexiones de un recién llegado

En mi época de chavalín, mi pueblo tenía dos tiendas a las que podías ir y pasártelo bien. Una muy pequeña, casi del tamaño de un kiosco, era la tienda oficial de videojuegos, la otra era la tienda donde los alquilabas, ¡aún recuerdo alquilar el Zelda de NES por ser un cartucho dorado!…me pareció un juego ultra aburrido, todo hay que decirlo, nada que ver con el “Ocarina of Time” de la Nintendo 64.

A parte de esas dos tiendas, lo normal era ir al colegio a jugar unos partidos de fútbol, baloncesto, o lo que tocase jugar, yo era de los pocos que compraba revistas de videojuegos, principalmente la Micromanía, alguna vez la Nintendo 64 Magazine y la Hobby Consolas. Míticas partidas con la Psx de mi amigo Carlos y con la Nintendo pirata de José. Aún así los videojuegos por aquel entonces eran una afición más, nada importante.

En resumidas cuentas, en mi pueblo ni dios sabía lo que era “Magic: The Gathering” y si lo sabía, no lo compartió con el resto de ciudadanos jovenzuelos de nuestro maravilloso pueblo.

Cuando fuimos a vivir a Sitges (Barcelona), empecé con eso de internet, leía a bloggers, miraba foros…fue mi época más álgida de frikismo, donde incluso llegué a “programar” un par de juegos para una consola portátil coreana, la GP32. En una quedada que se hizo en Barcelona, conocí al señor @Karawapo. No recuerdo si por aquel entonces fue con su actual esposa, creo que sí, pero bueno, da igual, el caso es que yo estaba metido en el mundo videojueguil y aún así, lo de Magic creo que ni había oído hablar de ello.

Más tarde le empecé a seguir a través de su cuenta de Twitter, cuando twitter era una cosa rara y los que lo usábamos eramos bichos aún más raros. Ahí descubrí Magic: The Gathering (Mtg), alguna que otra vez hablaba del juego y publicaba fotos de sus mazos. Bueno, no le di mayor importancia, pero con el tiempo vi que había más gente que también lo jugaba, como por ejemplo @oegukin . No es que les considere gente mayor, pero claro, si están casados y tienen hijos, pues me han superado en uno de los dos pasos. Esto, y que hablasen con tanto interés, despertó mi curiosidad por dicho juego. Igual no era tan tarde para empezar.

Magic: The Gathering

Roast, me gusta.

 
Investigué, miré cosas y descubrí un tal “Hearthstone”, un juego digital de cartas de los responsables de juegos tan horriblemente adictivos como World of Warcraft. Jugué en sus inicios de beta y me hizo gracia, lo he jugado muy de tanto en cuando y está bien para pasar el rato con algunas partidas rápidas pero lo veía aún así un tanto imperfecto, llamadme quisquilloso…

A partir de ese mismo momento, me lancé a buscar información sobre Magic, ya que si buscas “Hearthstone” en google, lo que encontrarás son comparaciones con “Mtg” o con su versión online “Mtgo” (Magic: The Gathering Online).

Miré videos, me registré en foros alemanes de jugadores de Magic, en resumen, investigué mucho. Si quieres jugar con gente y no conoces a nadie que lo haga tienes que ir a tiendas, así que qué mejor que comunicarme con mis vecinos “Düsseldorfenses”. Fui a una tienda, la Mage Store, ¡super majos!. Me trataron muy bien y me recomendaron un Intro Pack, sin antes yo decir si lo iba a comprar o no, el encargado me regaló dos barajas una verde y otra azúl, cada una con 30 cartas listas para jugar. Digamos que es una versión ligera y con la mitad de tamaño que la que se usa normalmente, pero perfecta para iniciarse y muy divertida, al menos desde el punto de vista de novato.

Cómo no, después de darle las gracias, le compré un Intro Pack de Dragons of Tarkir.

Luego visité la otra tienda que hay en Düsseldorf, la Drachental, en esta ocasión, más de lo mismo, me recomendaron un Intro Pack (Battle for Zendikar), y no me regalaron cartas pero sí un dado de 20 caras. A parte, les compré unas fundas de las baratas por 1€. En esta tienda también fueron majos, pero…me moló más la Mage Store.

Magic: The Gathering

¡Mis primeras cartas de Magic: The Gathering!.

Magic: The Gathering

¡Primer plano de un Rolling Thunder!.

Algunos dicen que está bien, a otros no les gusta, yo creo que mola.

 
Vale, ya tenía mis cartas, las de regalo, los booster packs que vienen en los paquetes de introducción, el dado, las fundas, ¡estaba listo para jugar!…

-5 minutos más tarde……….¡joder qué complicado!.

Que si cuando esta carta entra al campo de batalla tus aliados tienen “haste”, que si esta tiene “landfall”, que si la otra mola porque tiene “trample” y “first strike”…si el vocabulario del juego ya es complicado aún hablando con españoles, las cosas ya no estaban de mi parte si lo tendría que entender también en alemán. Bueno, no fue para tanto, en serio, es todo muy sencillo, el único problema es que hay muchas cartas que tienen características que no están explicadas (otras sí lo explican) y eso hay que aprenderlo.

Criaturas, artefactos, instantaneas, hechizos, rotaciones, mulligan, formatos….¡la virgen, yo sólo quería jugar a cartas!.

¡Ah sí, los formatos, menuda comedia!.

Si te compras una ajedrez, ya está, la compras y juegas. Nooooo, con Mtg, no es tan fácil, porque…¡la pela es la pela!. Cada “x” tiempo la temática de las cartas va rotando y según van saliendo nuevas “temporadas de cartas” las viejas ya no se pueden usar para jugar en el formato “Standard”, es decir, el formato más actualizado. En resumen, comprar cartas y renovarlas si quieres estar al día.

Por suerte, hay otros formatos, tanto oficiales como no oficiales, uno de ellos y el que más me interesa es Pauper, tengo la suerte de que en la Mage Store hacen partidas de Pauper, digo suerte, porque por lo visto no es un formato demasiado extendido a día de hoy y a WotC (Wizards of The Coast, la empresa detrás de Magic), no le mola promocionarlo, tontos ellos.

Os explico lo de Pauper, en Magic hay cartas comunes, no comunes, raras y míticas, cada cual más difícil de encontrar que la anterior. Lo bueno de Pauper es que es un formato limitado a cartas comunes, desde cartas que salieron en los comienzos del juego hasta cartas actuales, eso nos evita el tener que gastar un dineral para jugar con reglas y poder por muy poco dinero (por ejemplo 10€) tener una baraja completa y entretenida para jugar el resto de tus días.

El dinero…madre mía que lío con el dinero y Magic, ¡es una locura!, algunas cartas pueden costar una burrada (200€), que ¿por qué?, ¡por pura especulación!. Si hay pocas y la demanda sube, el precio sube, sí, al fin y al cabo es un negocio y son cartas coleccionables…un negocio jugoso.

¿Mi opinión?, ¡¡quita bicho!!. Paso completamente de ese mundillo de especulación y de compra y venta de cartas cual mercado de domingo. No digo que los profesionales que hacen torneos no lo hagan, me parece lógico, tampoco digo que no compres alguna cosa online si estás empecinado en tener algo concreto. Pero si eres un jugador casual y quieres mantenerte “limpio de espíritu” y con las mismas ganas de divertirte que como cuando descubriste el juego, no entres en terrenos pantanosos, juega a tu bola y no escuches mucho lo que te digan los más expertos.

Antes de yo ir a las tiendas, investigué, uno me recomendaba una cosa, otro otra, uno decía que los Intro Packs eran morralla, otro decía que tenía que comprar directamente las cartas sueltas, ¡las cartas sueltas!!, ¡¡no me toquen los colganderos señores!!, empezar al Magic comprando cartas sueltas por internet…¡venga hombre, váyase usted a tomar pol’ saco!.

Por suerte o eso creo, el encargado de la tienda me recomendó un Intro Pack e independientemente de lo fuerte o competitivo que sea, me gusta, y disfruto como un enanojugándolo y mezclándolo con otras cartas que pueden darle otro “aire”, no será la mejor baraja, ni ganaré un sólo torneo, pero ¿y lo bien que me lo paso creando mis barajas sin tener que darle al F5 y mirar cual ha sido la baraja que ha ganado el último torneo para así yo copiarla?. Que sí…que si estás muy metido en el mundillo, lo puedo entender y si eres profesional, no te queda otra. Pero si quieres jugar y reírte un rato…¡juega y ríete un rato!, sin más.

Aquí podéis ver un vídeo mío con todo el material:

 

 

Jugué algunas partidillas en casa y con el ordenador, decir que los juegos de ordenador no le hacen ningún favor al juego “en vivo”, pero claro, me faltaba dar el siguiente paso, jugar con mis vecinos alemanes y dejarles que me pateasen el culo, dicho y hecho.

Hoy he ido por primera vez a un Friday Night Magic, no os voy a mentir, estaba un poco nervioso, los FNM (Friday Night Magic), son eventos que se hacen todos los viernes en todas las tiendas que vendan magic y que tengan mesas para jugar.

Yo fui al Booster draft, un campeonato en principio “amigable para principiantes”, o eso es lo que pone en la web de la Mage Store. Pagas 12€ te dan 3 paquetes booster cada uno con 15 cartas y la cosa va tal que así.

-Llegas les das tu identificación como jugador de Magic (DCI) o te la crean allí mismo, pagas y al empezar te indican donde sentarte.
-Te dan los 3 sobres y abres el primero al mismo tiempo que el resto de compañeros. Miras la carta que más te guste, te la quedas y pasas el resto de cartas al compañero de tu izquierda, el compañero a tu derecha te pasa las que ha descartado, escoges una, las pasas y así hasta que todos tienen sus cartas.
-Abres el segundo sobre y haces lo mismo, esta vez pasas las cartas a la derecha.
-Último sobre, repetimos la misma historia y cartas para la izquierda.

¡Suerte!…la necesitarás.

A mi me recomendaron estrategias (¡gracias Felipe!) y ya había leído cosas también por internet, qué colores son los mejores para este tipo de campeonato casual (negro, azúl y rojo), cuantas tierras usar, etc…

Al final me quedé tan loco con mis cartas que un chaval me ayudó a montar mi baraja de 40 cartas (en booster draft suelen ser de 40, en Magic “normal” se usan 60).

 

Magic: The Gathering

¡Mis primeras cartas en un Booster Draft!.

 

¡Menuda paliza señores!, me tocó jugar contra un chavalín muy joven y muy majo, Jonathan. Le aclaré que era la primera vez que jugaba “en serio” y la verdad es que se portó muy bien, me explico varias cosas y nos pusimos a jugar.

Yo hablo bien alemán, pero es que he visto a españoles jugando al Magic y no los entiendo así que os podéis imaginar como estaba yo con Jonathan xDD, él me explicaba las cosas pero aún así, me parecía que estaba hablando en chino…bueno, en alemán en este caso, que creo que es incluso peor.

Ya tenía mi libreta lista, mi dado, cada jugador empieza con 20 puntos de vida, el que llegue a “0” pierde…

 

Primera partida (Javi (Negro/Rojo) vs Jonathan(Blanco/Rojo)):

20 – 19  Esto pinta bien.

21 – 19  Creo que pinta demasiado bien, algo falla.

19 – 19  Bueno, es lógico, he tenido demasiada suerte.

17 – 19  Ahora voy a remontarle la partida, tranquilidad.

9 – 19   Vale, creo que algo no estoy haciendo bien.

8 – 19   Esto va de mal en peor…

0 – 19   ¡La virgen santa, ni las he visto venir!.

 

Segunda partida (Javi (Negro/Rojo) vs Jonathan(Blanco/Rojo)):

19 -19    Nada sorprendente, esta vez me concentro más y pienso más lentamente (en realidad ya estaba pensando muy lentamente).

19 – 18   ¡Ves, si piensas ganas!.

17 – 18   Le dejo que me quite algún punto, para que no se sienta tan mal.

18 – 17   Pero esta vez me vuelvo a poner serio.

11 – 15   Por poco tiempo, claro.

2 – 10    ¡Ese ánimo!, que en peores plazas hemos toreado…

0 – 5      Vale, me has ganado, pero algún día clamarás clemencia…

 

Por desgracia me tuve que ir antes de que terminara el torneo, las partidas fueron en realidad bastante lentas (por mi culpa), pero aún así me dio la sensación de que todo iba muy rápido. Me pareció alucinante como Jonnathan antes de yo poder preguntar, ya había calculado el daño que le había hecho y lo que hacía cada carta…era increíble. Aún así me dijo que para ser la primera vez que jugaba a Magic lo hice bastante bien…buena gente estos alemanes.

En resumen, Magic mola, pero mola si lo controlas y sabes lo que quieres. Es un juego muy divertido y que cualquiera puede aprender con un poco de paciencia. Mi primera experiencia como jugador ultra-novato en un FNM ha sido muy positiva, lo único que no veo yo nada claro es lo de poner que sea un evento muy amigable para principiantes, sí, éramos un total de 3 jugadores nuevos, pero si lo que quieres es aprender, lo mejor es que vayas cualquier otro día y juegues unas partidas tranquilamente con alguien que esté por la tienda, si tienes un poco de idea y has mirado y jugado algo con las versiones digitales, sí, vete a un evento, te lo pasarás bien, lo más probable es que pierdas al igual que me ha pasado a mi, entenderás ciertas cosas del juego que aún se te escapaban, pero al final, disfrutarás, que es lo más importante.

 

Y vosotros, ¿habéis jugado alguna vez a Magic?.

 


Por cierto ya tengo 5 puntos vitalicios en mi cuenta de Magic por haber jugado hoy, ¡Ya soy un Planeswalker!.

 

Por |diciembre 18, 2015|3 Comentarios|

Yo y los relojes (primera parte)

Nunca he sido un loco de los relojes, pero sí que he llevado siempre uno puesto encima.

Si mi memoria no me falla mi primer reloj fue un Flik-Flak, incluso me arriesgaría a decir que fue el modelo FFA28 (¡qué sería de mi sin tito Google!). El siguiente en la lista y del cual guardo un grato recuerdo es el mítico Casio CA53W, o para los amigos, el Casio “calculadora”, el cual me acompañaría a lo largo de toda mi época de colegio. A pesar de haber “desaparecido” aun lo tengo en mi lista como uno de mis relojes favoritos, un día de estos me tengo que volver a hacer con uno, pero claro, no será lo mismo que mi antiguo compañero de batallas.

Casio "Calculadora" ca53w
Casio CA53W

Recuerdo perfectamente a mi compañero de clase y gran amigo Jose, él tenía una leyenda de Casio, el grandioso Casio F91W-1 “El Casio”. No le tenía envidia pero tengo momentos de mirar su reloj y compararlo con el mío grabados a fuejo, el suyo era una leyenda, pero el mío lo usábamos todos cuando estábamos en matemáticas xD.

Mis tíos de Nueva York me regalaron por esa época un reloj muy raro y aparatoso el cual no recuerdo llevarlo puesto más que en contadas ocasiones. No por nada, sino porque en comparación con la finura de mi casio calculadora…este era un tanque y digamos que no era un tamaño muy normal para mi mini muñeca de aquel entonces.

El tanque G8900-1

Casio G-Shock G8900

Tampoco se dónde ha acabado ese reloj y sin dudael no haberlo conservado es algo de lo que me arrepiento mucho, ¡era un G-SHOCK!. Claro, yo se a día de hoy perfectamente lo que es un G-Shock, para los que no los conozcan…son relojes casi indestructibles, literalmente, pero con 12 años…no sabía ni que los G-Shock fueran Casio, por aquel entonces me parecía un reloj digital como muchos otros, con la desventaja (ignorante de mi) de ser una tanqueta móvil, el modelo no es el de la foto, lo dicho, me lo puse muy pocas veces, lo que sí que apostaría es que era una versión en negro/gris del Casio G8900, o eso creo recordar. Voy a ser sincero, no, puede que no me lo comprase hoy día, pero de haberlo conservado, me lo pondría con mucho gusto, más teniendo en cuenta que aguantaría mi día a día como un campeón.

Con la mudanza de mi pueblo en Asturias a Sitges (Barcelona) estos relojes se perdieron y cómo no, encontraron sustituto, digamos que después del CA53W “calculadora” el D066 me acompañó durante bastante tiempo, no exactamente este, pero sí un modelo muy similar en negro.

Casio D066
Casio D066

Evidentemente el clima en Sitges no era el mismo y me di cuenta de que cada vez que me ponía el reloj, me salía una pequeña alergia en la piel. Nada importante, pero esto provocó mi “gran pausa relojera” que duraría hasta mi llegada a Düsseldorf, es decir…unos cuantos años. Las únicas ocasiones en las que disfrutaba del reloj era en mis escapadas de natación en la playa, una vez estaba fuera del agua, el reloj y yo, nos despedíamos.

A partir de aquel entonces, mi teléfono móvil pasaría a ser mi reloj de bolsillo.

Pero, seamos sinceros, ¿quién quiere un reloj a día de hoy cuando casi todo el mundo tiene teléfono móvil?, fue entonces, cuando el sentimiento y los buenos recuerdos mataron de golpe esa pregunta de fácil respuesta, ¡yo quiero un reloj!.

Mis recuerdos de niñez van ligados directamente a mis relojes, cada época tiene un reloj y con el paso de los años mis relojes no sólo marcan la hora sino momentos, momentos importantes, unos más que otros, pero todos tienen un por qué…o una excusa, ¡pero con razón!.

Con el cambio de aires y sin reloj en mi muñeca, Düsseldorf digamos que sin quererlo, reactivó mi memoria relojera. Comencé a leer foros, informarme, ¡qué maravilla de relojes!. A partir de ese momento tenía claro que ya no sólo eran algo parte de mi, sino que además eran grandes piezas de tecnología y arte. Cuando eres joven digamos que no te sueles enterar de nada, tú tienes un reloj y “ya está”, cuando llegué a Düsseldorf y me puse a retomar mi época de relojes, ya tenía una edad, y con internet descubrí muchísimas cosas que yo antes desconocía por completo: cuarzo, automáticos, distintos movimientos, marcas míticas, relojes rusos, japoneses, suizos, auténticos “BBB” (bueno, bonito, barato), copias chinas, etc…

Era como tomar la pastilla roja y entrar en Matrix, todo este tiempo tenía un bonito recuerdo de mis relojes, sin más, pero ahora sabía o al menos, estaba empezando a conocer este pequeño gran mundo.

Mi decisión estaba clara, me apetecía tener un reloj, con una sola premisa, que fuese de tipo “cronómetro”, resultó difícil pero al final encontramos algo bastante bonito estéticamente.

rover & lakes
Rover & Lakes

Fue amor a primera vista, había muchos relojes pero yo tenía muy claro el tipo de modelo y evidentemente…el presupuesto. Más tarde me pondría a rebuscar acerca de la marca “Rover & Lakes”, resultó estar dentro de una “lista negra” de marcas no reconocidas y que usan grandes almacenes. En resumen, relojes chinos con lavado de cara “a la europea”. No, no me arrepiento ni muchísimo menos, el problema es que ese reloj se ha estropeado, lo hizo el año pasado y por desgracia no veo ningún tipo de solución, aunque un día me pondré a hacer de relojero en casa a ver si puedo hacer algo.

Prácticamente al año siguiente, en mi segundo viaje a Taiwán, le hermana de Yunting me regalaría este pequeño matón, ¡duración de la pila por 10 años!, y además super ligero, para días “despreocupados” pasó a ser una buena opción.

W-210
Casio W-210

Parecía que mi vida estaba ligada a Casio, por lo que me propuse poner punto y final a esta espiral de relaciones cortas con mis relojes, en mi recién creada colección ya tenía: un reloj “elegante” tipo cronógrafo (regalo de Yunting) y el Casio que me regaló la hermana de Yunting. Tenía un nuevo objetivo, quería tener un Casio capaz de ocupar el vacío que mis viejos “compañeros de batalla” habían ocupado, un reloj digital que fuese el rey de todos mis antiguos Casio, tenía que ser el reloj digital definitivo…

Y lo había encontrado, se llamaba DW-5600E-1VER…

Continuará…

Por |abril 13, 2015|1 comentario|

Un bicho nuevo en casa, el micrófono ZoomH2n.

Ya adelanto que esta entrada tendrá más interés en los archivos de audio adjuntos que en el texto en sí, más que nada, porque el nuebo “bicho” es un micrófono, y qué mejor manera de analizarlo que mediante unas grabaciones.

 

ZoomH2N Por delante.

 
 ZoomH2N

Y por detrás.

 
ZoomH2N

Desde arriba.

 
ZoomH2N

De un lado.

 
ZoomH2N

De otro lado.

 

ZoomH2N

De frente.

 

ZoomH2N

Y ¡tumbado!.

 

Os dejo las dos grabaciones sin procesar y con el mismo “contenido”, el único cambio que han sufrido es el de pasar a formato mp3, la primera es la grabación con el ZoomH2n y la segunda con mi teléfono móvil, el Motorola G 2014. Ambos “cacharros” están a la misma altura y distancia de mi “persona”. Está claro que aún me quedan muchas cosas por aprender para sacarle todo el poder al Zoom: saber qué configuración es la más óptima para grabar a un instrumento sólo, la voz, dónde y a qué distancia colocarlo.

En esta grabación me da la impresión de que yo estaba demasiado cerca, pero bueno de momento la diferencia es bastante clara, eso sí, la diferencia se nota cuando tienes un buen sistema de audio que te permita disfrutarlo al 100%, así que puedo decir que se pueden sacar cosas muy buenas de este bicho, seguro. Para los no entendidos en audio pero sí entendidos en fotografía, es como si pasas de tener un objetivo al nivel de una cámara de móvil a tener un objetivo de una reflex, a pequeña escala (menor cantidad de pixeles) las fotografías pueden no diferenciarse mucho, pero cuando las amplías, sabrás cual es cual, aquí pasa exactamente lo mismo.

 
Test ZoomH2n:
 

 
Test Moto G 2014:
 

 

Por |febrero 14, 2015|0 comentarios|

Düsseldorf – Jan-Wellem-Platz

Este es un micro vídeo que grabé el otro día en la Jan-Wellem-Platz (Plaza Jan Wellem). El edificio de formas “raras” es una contrucción muy moderna de hace poco más de un año. Es una zona de tiendas pegada al Altstadt (casco antiguo) de Düsseldorf. Detrás de este edificio está el Hofgarten, uno de los parques más bonitos que hay cerca del centro de la ciudad.

Por |octubre 20, 2014|0 comentarios|

Goloseando en Heinemann

Unos días atrás, fui a la confitería Heinemann, una de las mejores y más antiguas de la ciudad, también de las más caras.

 Heinemann DüsseldorfEntrada.

Tenía que ir a comprar dos “paquetes” de unos pralinés dorados para que Yunting se los regalara a un par de amigos. Yo para estar 100% seguro de que no contenían alcohol, le pregunté a una de las abuelillas que trabajan en la tienda, me dio la mejor respuesta posible, uno de los pralinés. Ya los había probado hace mucho, pero, ¡qué locura!, estaba acojonantemente rico, perfectamente balanceado, ni muy dulce ni muy amargo, super cremoso, ¡de 10!. Mi respuesta a la mujer fue “¡me he vuelto a enamorar, pero no se lo diga a mi novia!”.

A los pocos días nos dio por ir a comer a un restaurante taiwanés que habían abierto en Düsseldorf hacía unos pocos días. No está mal, pero las porciones son un poco escasas teniendo en cuenta el precio. El caso es que después salimos a dar un clásico paseo por la Königsallee.

 

Heinemann Düsseldorf

Vista del canal de la Königsallee.

Poco antes de llegar, nos volvimos a cruzar con Heinemann y le dije a Yunting…va, vamos a ver cuánto cuesta comprar unos chocolates sueltos al peso. ¡Sorpresón!, cuestan la mitad que los que ya vienen emperifollados con lazitos y en caja. Lo que primero fue un: “igual si no son tan sumamente caros como los de la caja, pillamos un par de esos dorados y ya tenemos un mini postre”, pasó a ser: “bueno, cuestan casi la mitad…pilla un par de otro sabor y a bailar”. Decir que los otros también estaban muy muy ricos.

 

Heinemann Düsseldorf

El interior renovado hace pocos meses.

Heinemann Düsseldorf

¡El paraíso!.

Heinemann Düsseldorf

También venden tartas muy ricas.

Heinemann Düsseldorf

Pralinés espolvoreados con oro.

Heinemann Düsseldorf

Zona de pralinés al peso, 5,50€ los 100g.

Heinemann Düsseldorf

Así que si estáis de paso por Düsseldorf o si vivís aquí, no dejéis de pasaros por Heinemann, el paraíso chocolateril en Düsseldorf.

Por |octubre 13, 2014|0 comentarios|

Puerto de Taichung (台中港)

No en muchas ocasiones, pero alguna vez Yunting me habló del puerto de Taichung. La razón, sashimi fresco de muy buena calidad y a buen precio. Ese día lo habíamos pasado fuera por pequeños pueblos de los alrededores pero como quien no quiere la cosa, decidimos hacer una parada técnica en el mercado del puerto. ¡NO VUELVO NI LOCO!, bueno, no dramaticemos, está muy guai, hay mucho pescao y toda la pesca, pero señores, que agobio. Al entrar hay dos o tres restaurantes y me cago en la leche, persiguiéndonos cual niños de Biafra. Luego pasados las zonas de restaurante, ya era todo normal, pero tela, no hay cosa que más me moleste que aquellos que mientras yo voy mirando vienen y me preguntan si necesito algo. A ver, que no me importa, y se que es su trabajo…pero a mi no me mola que me pregunten si necesito algo, ¡consiguen el efecto contrario!.

En fin, técnicas de marketing a parte, el mercado es como cualquier otro, como ya comenté, mucho pez, mucho marisco, y muchos taiwaneses. Digamos que es similar a muchos otros con la salvedad de la venta de sashimi fresco y ciertas cosas más. ¿Mercece la pena?….bueno, ni sí ni no, sino todo lo contrario. Está guai por dar una vuelta y tampoco es que se pueda hacer mucho más. Lo dicho, si eres amante del pescado y marisco bien fresco, es una visita muy recomendable, y la verdad que el género que tienen es de muy buena calidad.

Puerto de Taichung (台中港)

¡Un mercado del pescado sin barcos no es un mercado señores!.

 

Puerto de Taichung (台中港)

Según Yunting los mega contenedores del fondo son de una empresa de aceite muy antigua, ¡Aceite!.

 

Puerto de Taichung (台中港)

¡Cómo mola el mar! y las abuelillas comentando lo que ha pasado hoy en la telenovela .

 

Puerto de Taichung (台中港)

Pescado puesto a secar (juraría…).

 

Puerto de Taichung (台中港)

Parecen “pezqueñines” pero no lo son, este es su tamaño normal.

 

Puerto de Taichung (台中港)

Qué pena que aunque me guste el pescado no sepa diferenciarlo…eso sí…¡calamareeeeeees!.

 

Puerto de Taichung (台中港)

¡Ahí ese género fresco!.

 

Puerto de Taichung (台中港)

¡Señora, que noh lo quitan de lah manoh!.

 

Puerto de Taichung (台中港)

¡Se os ve felices!…(shhh no saben la que les espera).

 

Puerto de Taichung (台中港)

¡Ese sashimi ahí bueno, gordo que tu tengah!.

 

Puerto de Taichung (台中港)

Menuda luz de película ¿eh chavales?.

 

Puerto de Taichung (台中港)¡O’ pulpooooo!

 

Por |febrero 27, 2014|0 comentarios|