Personal
Pocovi Reeds: Tienda para el fagot
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Cuando empecé a hacer cañas “en serie” a partir de tubos de bambú, pensé en que sería una buena idea el vender algo del material que estaba haciendo para mi. Partiendo de esa base, me puse a pensar en que no había o mejor dicho, no hay tiendas de fagot que sean baratas, por lo general suelen tener unos precios muy altos con la excusa de que venden cosas muy específicas y difíciles de encontrar.
Ni corto ni perezoso, hace unos meses, empecé a poner algún que otro anuncio en este blog ofreciendo cañas y palas para el fagot. Para sorpresa mía, más de una persona se puso en contacto conmigo para probarlas. Al inicio del año ya me estaba rondando por la cabeza hacer un apartado más decente del que hasta el momento tenía el blog para vender estas cuatro cosas, así pués, me armé de paciencia y creé una pequeña pero agradable tienda, Pocovi Reeds.
Lo de la tienda a parte de por comodidad, la he hecho porque siempre me ha gustado estar trasteando con instalaciones de blogs, y en general, cacharrear. Es evidente que se trata de un proyecto sin un objetivo de lucro como lo sería una tienda real, es más bien, un modo de dar salida al material extra que pueda tener y así sacar algo de beneficio económico, de ahí a dedicarme a vender cañas hay un paso muy grande y no es de ninguna de las formas un objetivo.
Dicho lo cual, os animo a que visitéis la tienda y si queréis, compréis alguna cosa. También estaría bien que hiciérais correr la voz en el otros fagotistas ya que aunque suene raro, a mi no me gusta acosar a la gente con publicidad.
Un saludo,
Javi
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Dos años en Alemania
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Esta es una entrada dedicada a todos los españoles por el mundo
y a las familias que tienen que aguantar nuestras aventuras.
Hace dos años llegaba a Düsseldorf gracias a una beca Erasmus con la idea de disfrutar durante un año de esa experiencia. Una cosa llevó a la otra y terminé por alargar mi estancia por tiempo indefinido en la ciudad que hoy considero mi casa. Han pasado exactamente dos años desde mi llegada a Alemania, durante todo este tiempo han pasado muchísimas cosas, nuevos amigos, nueva cultura, he adquirido más madurez (esto es mentira, lo digo para quedar bien). Todo se resume en la creación y desarrollo de una vida nueva en un país desconocido.
A pesar de las dificultades y problemas que presenta vivir lejos de la familia, en un país que no habla tu idioma, donde existen otras reglas y maneras de comportarse; a pesar de todo esto, estoy feliz de vivir en Alemania y de poder disfrutar de todas las oportunidades que da un país como este a un músico como yo.
Claro que hay que decir que yo siempre estoy predispuesto a conocer sitios y disfrutar de ellos, hasta los 17 años viví en Asturias, hasta los 24 en Cataluña, y ahora, en Alemania. La predisposición ayuda, pero el echo de haber vivido casi media vida en un sitio y luego la otra media en otro es una gran ventaja. Me siento asturiano, mis amigos están en Cataluña y ahora tengo una vida hecha en el extranjero, si me preguntan ¿cómo lo llevas?, respondería que de manera totalmente natural y con mucha alegría. Es más, si llegase el caso de tener que irme a otro país perdido por el mundo (cosa fácil si eres músico), estaría feliz de disfrutar de volver a conocer a gente nueva, visitar sitios nuevos y disfrutar con otras maneras de llevar la vida.
Saludos desde la república independiente de mi casa,
Giikah
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¡4º Aniversario de Giikah!
3¡¡Fiesta!!
Hoy se cumplen 4 años desde que escribí la primera entrada en el blog. Desde entonces han pasado muchísimas cosas, tanto en lo personal como en lo que al blog en sí se refiere.
A lo largo de estos años he podido viajar a muchos países, conocer gente nueva, nuevos amores, nuevos lugares…
El único objetivo del blog ha sido siempre el de escribir/publicar cosas que me parecieran interesantes y de hecho al comienzo había bastantes entradas al más puro estilo revista “Muy Interesante”, cosa que en un principio me parecía nunca mejor dicho, interesante. Poco a poco la temática ha ido centrándose en los lugares que visito, también hablar de cosas relacionadas con Alemania, y por supuesto, la música y todo lo relacionado con el fagot.
En Giikah.com escribo lo que me apetece, no me dedico a hacer entradas para atraer a más visitantes, ni pretendo competir con ningún otro blog. Si escribo algo es porque me apetece y me gusta, y si además hay gente a la que le pueda interesar, entonces, ¡genial! :)
Ahora tema visitas, estadísticas, comentarios…
-En cuatro años he escrito 409 entradas, entre todas suman 604 comentarios.
-El primer mes del blog (Junio 2007), Giikah tuvo 90 visitas únicas, el último mes contabilizado por las estadísticas (Mayo 2011), Giikah tuvo 6.000 visitas únicas.
Sin duda, el blog ha crecido en número de visitas y por eso me gustaría dar las gracias a todos los visitantes del blog.
¡Muchas gracias, de verdad, sois unos cracks!.
Espero que sigáis disfrutando mucho del blog y que poco a poco os animéis a escribir.
Javier
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¿Cuánto es?,¡yo pago!
0No Chips, No Party!
Un sábado de concierto como muchos otros, esta vez el bolo era muy cerca de casa, en Oberkassel a la otra orilla del Rín.
Era sábado y hacía un calor fuera de lo común, sin duda para esa fecha eramás propio del mediterraneo que de una ciudad nordeuropea.
A las 10 de la mañana tenía que estar en la otra orílla del río, aquella Düsseldorf que pocos conocen,una de las muchas zonas donde los japoneses tienen sus hogares, tan lejos pero al mismo tiempo tan cerca de su tan querido y bello país.
Esta vez era un concierto largo, celebraban los 100 años de la construcción de una de las tantas iglesias que pueblan la ciudad.Tras casi dos horas de discursos y música, los músicos recibimos nuestra parte y nos vamos a disfrutar de tan soleado día no sin antes hacer un par de recados en el supermercado, lo de siempre: huevos, cebolla, pimientos, leche y uno de esos yogures que tanto le gustan a Yunting.
La chica que estaba en la caja tenía hoy una pequeña compradora, una niña de unos 7 años tenía entre los brazos un zumo de naranja y una bolsa de patatas con forma de osito. Tras un par de segundos de escucha indiscreta me doy cuenta de que la pequeña no tiene el dinero suficiente para las patatas, la cajera hizo de tripas corazón y le dijo que tendría que dejar los ositos porque le faltaban unos céntimos. Yo, con los oídos apuntando a la conversación sonreí a la niña y le pregunté a la cajera cúanto dinero faltaba. 75 céntimos me dijo con mirada entristecida, no se preocupe, yo invito, les dije a ambas.
La cara de la niña no se puede describir con palabras, me dijo que no importaba, que no pasaba nada, pero con yo insistir un par de veces fue suficiente para convencerla y ver como salía del supermercado con una cara de alegría de esas que sólo los niños tienen.
NOTA: El dibujo lo he hecho yo a mano para luego escanearlo. El diseño del personaje no es idea mía sino una copia de esta dibujante taiwanesa.







