Un de las primeras cosas que sorprenden al llegar a Alemania es el afán de reciclar que hay por estos lares. Por poner un ejemplo, en el 80% de los sitios hay que pagar por las bolsas de plástico, es por ello por lo que se puede ver a mucha gente opta por llevar “en brazos” algunas de las cosas que han comprado en el supermercado o ya directamente se llevan las bolsas de casa.

Una máquina de reciclaje de botellas


Otra de las cosas por las que los alemanes son un poco “ecologistas” son las botellas, además de tres contenedores organizados según el color del vidrio, cada vez que compras una cerveza o una botella de agua estás pagando siempre un dinero extra que más tarde te será devuelto.

 

Este modelo es el que hay en la Robert Schumann Hochschule


Es una manera de obligar a reciclar bastante interesante, y es que por cada botella devuelta te dan entre 15 y 25 céntimos, que parece poco pero con tener unas cuantas botellas ya estamos hablando de dinerillo extra. Aquí os dejo un video grabado por mi mismo donde podéis ver de manera rápida como funciona la máquina.