Nunca he sido un loco de los relojes, pero sí que he llevado siempre uno puesto encima.

Si mi memoria no me falla mi primer reloj fue un Flik-Flak, incluso me arriesgaría a decir que fue el modelo FFA28 (¡qué sería de mi sin tito Google!). El siguiente en la lista y del cual guardo un grato recuerdo es el mítico Casio CA53W, o para los amigos, el Casio “calculadora”, el cual me acompañaría a lo largo de toda mi época de colegio. A pesar de haber “desaparecido” aun lo tengo en mi lista como uno de mis relojes favoritos, un día de estos me tengo que volver a hacer con uno, pero claro, no será lo mismo que mi antiguo compañero de batallas.

Casio "Calculadora" ca53w
Casio CA53W

Recuerdo perfectamente a mi compañero de clase y gran amigo Jose, él tenía una leyenda de Casio, el grandioso Casio F91W-1 “El Casio”. No le tenía envidia pero tengo momentos de mirar su reloj y compararlo con el mío grabados a fuejo, el suyo era una leyenda, pero el mío lo usábamos todos cuando estábamos en matemáticas xD.

Mis tíos de Nueva York me regalaron por esa época un reloj muy raro y aparatoso el cual no recuerdo llevarlo puesto más que en contadas ocasiones. No por nada, sino porque en comparación con la finura de mi casio calculadora…este era un tanque y digamos que no era un tamaño muy normal para mi mini muñeca de aquel entonces.

El tanque G8900-1

Casio G-Shock G8900

Tampoco se dónde ha acabado ese reloj y sin dudael no haberlo conservado es algo de lo que me arrepiento mucho, ¡era un G-SHOCK!. Claro, yo se a día de hoy perfectamente lo que es un G-Shock, para los que no los conozcan…son relojes casi indestructibles, literalmente, pero con 12 años…no sabía ni que los G-Shock fueran Casio, por aquel entonces me parecía un reloj digital como muchos otros, con la desventaja (ignorante de mi) de ser una tanqueta móvil, el modelo no es el de la foto, lo dicho, me lo puse muy pocas veces, lo que sí que apostaría es que era una versión en negro/gris del Casio G8900, o eso creo recordar. Voy a ser sincero, no, puede que no me lo comprase hoy día, pero de haberlo conservado, me lo pondría con mucho gusto, más teniendo en cuenta que aguantaría mi día a día como un campeón.

Con la mudanza de mi pueblo en Asturias a Sitges (Barcelona) estos relojes se perdieron y cómo no, encontraron sustituto, digamos que después del CA53W “calculadora” el D066 me acompañó durante bastante tiempo, no exactamente este, pero sí un modelo muy similar en negro.

Casio D066
Casio D066

Evidentemente el clima en Sitges no era el mismo y me di cuenta de que cada vez que me ponía el reloj, me salía una pequeña alergia en la piel. Nada importante, pero esto provocó mi “gran pausa relojera” que duraría hasta mi llegada a Düsseldorf, es decir…unos cuantos años. Las únicas ocasiones en las que disfrutaba del reloj era en mis escapadas de natación en la playa, una vez estaba fuera del agua, el reloj y yo, nos despedíamos.

A partir de aquel entonces, mi teléfono móvil pasaría a ser mi reloj de bolsillo.

Pero, seamos sinceros, ¿quién quiere un reloj a día de hoy cuando casi todo el mundo tiene teléfono móvil?, fue entonces, cuando el sentimiento y los buenos recuerdos mataron de golpe esa pregunta de fácil respuesta, ¡yo quiero un reloj!.

Mis recuerdos de niñez van ligados directamente a mis relojes, cada época tiene un reloj y con el paso de los años mis relojes no sólo marcan la hora sino momentos, momentos importantes, unos más que otros, pero todos tienen un por qué…o una excusa, ¡pero con razón!.

Con el cambio de aires y sin reloj en mi muñeca, Düsseldorf digamos que sin quererlo, reactivó mi memoria relojera. Comencé a leer foros, informarme, ¡qué maravilla de relojes!. A partir de ese momento tenía claro que ya no sólo eran algo parte de mi, sino que además eran grandes piezas de tecnología y arte. Cuando eres joven digamos que no te sueles enterar de nada, tú tienes un reloj y “ya está”, cuando llegué a Düsseldorf y me puse a retomar mi época de relojes, ya tenía una edad, y con internet descubrí muchísimas cosas que yo antes desconocía por completo: cuarzo, automáticos, distintos movimientos, marcas míticas, relojes rusos, japoneses, suizos, auténticos “BBB” (bueno, bonito, barato), copias chinas, etc…

Era como tomar la pastilla roja y entrar en Matrix, todo este tiempo tenía un bonito recuerdo de mis relojes, sin más, pero ahora sabía o al menos, estaba empezando a conocer este pequeño gran mundo.

Mi decisión estaba clara, me apetecía tener un reloj, con una sola premisa, que fuese de tipo “cronómetro”, resultó difícil pero al final encontramos algo bastante bonito estéticamente.

rover & lakes
Rover & Lakes

Fue amor a primera vista, había muchos relojes pero yo tenía muy claro el tipo de modelo y evidentemente…el presupuesto. Más tarde me pondría a rebuscar acerca de la marca “Rover & Lakes”, resultó estar dentro de una “lista negra” de marcas no reconocidas y que usan grandes almacenes. En resumen, relojes chinos con lavado de cara “a la europea”. No, no me arrepiento ni muchísimo menos, el problema es que ese reloj se ha estropeado, lo hizo el año pasado y por desgracia no veo ningún tipo de solución, aunque un día me pondré a hacer de relojero en casa a ver si puedo hacer algo.

Prácticamente al año siguiente, en mi segundo viaje a Taiwán, le hermana de Yunting me regalaría este pequeño matón, ¡duración de la pila por 10 años!, y además super ligero, para días “despreocupados” pasó a ser una buena opción.

W-210
Casio W-210

Parecía que mi vida estaba ligada a Casio, por lo que me propuse poner punto y final a esta espiral de relaciones cortas con mis relojes, en mi recién creada colección ya tenía: un reloj “elegante” tipo cronógrafo (regalo de Yunting) y el Casio que me regaló la hermana de Yunting. Tenía un nuevo objetivo, quería tener un Casio capaz de ocupar el vacío que mis viejos “compañeros de batalla” habían ocupado, un reloj digital que fuese el rey de todos mis antiguos Casio, tenía que ser el reloj digital definitivo…

Y lo había encontrado, se llamaba DW-5600E-1VER…

Continuará…