Detalle de unos tejados en la zona antigua de Düsseldorf.

Cuando en Octubre del año pasado llegué a Alemania, lo máximo que sabía decir er “ja”, “nein”, “Wasser” y cuatro cosas más. Poco a poco iba mejorando mi alemán no sin dificultades y teniendo que usar lógicamente el inglés en más de una ocasión para esas palabras que uno no sabe decir.

Un par de días antes de empezar el mes de Abril, preparé todo lo que había aprendido por mi cuenta y me lancé a hacer un test de nivel para así poder realizar un cursillo intensivo de alemán con el objetivo de tener un certificado B2 (el máximo es el C1).

Kursstufen (Niveles):

A1 – A1.1 / A1.2
A2 – A2.1 / A2.2
B1 – B1.1 / B1.2
B2 – B2.1 / B2.2
C1 – C1.1 / C1.2

Inmesa alegría y sopresa fue lo que sentí cuando tras realizar el test de nivel, me dicen que podría directamente ir al B1.2, es decir me ahorré un tiempo vital y lo más importante, mucho dinero. Cada curso (A1, A2, B1, B2, C1) está partido en dos partes, cada una de ellas de un mes de duración en caso de ser un curso intensivo (de lunes a viernes de 14:00 a 18:00).


Tranquilos, esta palabra no existe,es una mezcla de palabras en alemán.

Lo primero que tengo que decir es que una vez empezado el curso, uno se da cuenta de lo dificil que puede llegar a ser un idioma en caso de querer aprenderlo de manera oficial e intensiva. El alemán es un idioma realmente dificil, no se le puede comparar con el inglés, este último es un paseo por una playa del Mediterráneo comparado con las infernales preposiciones y verbos que ni al más inhumano torturador se le ocurrirían. Menos mal que soy una persona que disfruta del aprendizaje de otros idiomas y que el alemán me parece una lengua muy rica en detalles, porque sino, no se durante cuanto tiempo hubiese aguantado en el curso intensivo.

Mucho tiempo “perdido” pero espero que recompensado en algún momento y no pudiendo hacer lo que los primeros meses era para mi un placer, tocar el fagot durante horas todos los días de la semana, leer algún libro, escribir en el blog o simplemente relajarme a orillas del Rhein (el río Rin).

Ahora, mejor dicho, ayer, puse fin a este duro pero necesario y en cierto modo también enriquecedor camino por el idioma alemán, pudiendo finalmente dedicarme a lo que más me gusta, la música.