Lo que en un principio parecía una visita corta por un pueblo normal y corriente pasó a ser una grata sorpresa, por distintas razones acompañé a Yunting a Essen-Werden, pensé que sería uno de tantos pueblos de la “cuenca minera” que hay por la zona, pero me encontré con algo realmente sorprendente, un pueblillo más propio del sur de Alemania que de NRW.

Casitas tradicionales.

Una tienda de tartas (tenían muy buena pinta).

Conservatorio.

Un buzón de correos 100% retro style.

Pared de casa Nº5.

Coche y restaurante al fondo ¡Parece Baviera!.

Centro del pueblo.

Cafetería vacía (especial para padres con niños pequeños…no lo sabíamos xD).

Callejuela molona.