Spanakopita en triángulos

Spanakopita

¡Un clásico!, y mi primera vez. La Spanakopita (???????????) o «empanada de espinacas» es uno de los platos más típicos de Grecia. Aunque pueda parecer un poco lioso, sobretodo a la hora de explicarlo, la receta se puede decir que es extremadamente sencilla, pero como todo lo bueno, se necesita un poco de tiempo para prepararla. En este caso he hecho la versión «empanadilla» o Spanakopita en triángulos. Suelo hacer bastantes empanadas a la española, pero esta vez me parecía más cómodo el hacer una receta que fuese práctica a la hora de llevar al trabajo o como merienda, etc y sin perder el frescor. Es la primera vez que la hago y la primera vez en mi vida que como una Spanakopita…¡tremenda!.

 

Ingredientes:

-500g de espinacas.
-200g de queso feta.
-Masa «filo» (es un tipo de masa de hojaldre con el que siempre se hace la Spanakopita y en el que suelen venir 10 capas).
-Unas ramas de eneldo (yo sólo tenía perejil fresco, si no tenéis ni lo uno ni lo otro, tampoco pasa nada, pero le da un toque muy característico).
-3 cebollines.
-2 huevos.
-Aceite virgen extra de oliva y pimienta.

Preparando los ingredientes:

-Una olla con agua hirviendo.

-Cortar en trozos pequeños los 3 cebollines y el eneldo previamente lavados.

Cocinando:

-Metemos las espinacas en el agua hirviendo por tandas de unos 2 minutos (hasta que las espinacas estén blandas), ya que al ocupar tanto espacio la olla no da mucho de sí.

-Pasamos las espinacas por agua fría y las escurrimos muy bien, sin miedo, que se rompan.

-Una vez bien escurridas, cortamos la bola de espinacas en trozos medianos.

-En una sartén con aceite y a fuego medio-alto metemos el cebollín, el eneldo, las espinacas y lo espolvoreamos con pimienta, le dáis unos toques de sartén (1 o 2 minutos) y reserváis.

-Mientras tanto en un bol mediano-grande cascamos los dos huevos, los batimos y añadimos el queso feta bien mezclado que iremos rompiendo en trozos pequeños con nuestros dedos.

-Cuando lo que teníamos en la sartén no esté muy caliente (no queremos cocer la mezcla con los huevos), será la hora de removerlo todo en el bol hasta que quede todo bien mezclado.

-¡Bien, ya tenemos el relleno, ahora a por la masa y a hacer nuestras empanadillas!, pero antes de empezar a prepararlas, ¡precalienta el horno a 170ºC!.

-Las capas de la pasta filo son finas y muy delicadas, tal y como están empaquetadas, las sacáis del plástico y cortáis el rollo por el centro, es decir, si lo tenéis en horizontal como una barra de pan. Hacéis un corte en el mismísimo centro, así las porciones de empanada serán más fáciles, pequeñas y rápidas de preparar.

-La operación es muy fácil, una capa de filo, untar bien de aceite, otra capa de filo, untar de aceite y encima de esta segunda capa colocar el relleno en forma de triángulo. Es decir, filo-aceite-filo-aceite-relleno.

-Os dejo un mini cutre dibujo que he preparado en 1 minuto, igual lo deja un poco más claro.

Spanakopita triangulo

-Ahora en una bandeja untada de aceite y haciendo lo mismo con las Spanakopitas (podéis untarlas con huevo si queréis), horneamos durante unos 45 minutos y a comer una vez estén frías.

¡Viva Grecia!

Emplatado y otras cosas:

 

-Yo las he comido tal cual, sin ningún tipo de salsa, pero igual vosotros podéis hacer algún descubrimiento.

– A la hora de escurrir las espinacas, no tengáis miedo, hay que apretarlas muchísimo y se van a romper sí o sí, hay que intentar sacarles tanto agua como se pueda.

-Si en vez de aceite usáis mantequilla en el momento de untar las capas de filo, el sabor de la mantequilla tirando a dulce, contrarestará el sabor medio ácido del queso feta y le dará un punto bastante rico.

-Unas semillas de sésamo por encima antes de meter las Spanakopitas al horno va a darle un aroma alucinante.

-Yo no soy un ultra fan de las espinacas ni del queso feta, pero esta receta está de muerte, lo digo para aquellos que no sean muy de espinacas o queso de cabra, no tengáis reparos, os va a gustar, ¡prometido!.

-P.D. No, no se me ha olvidado la sal, no he usado nada de sal porque con el queso feta y el resto de ingredientes hay sabor de sobra :)

 

Mermelada casera de albaricoque

Mermelada casera de albaricoque

 

Hoy vengo con otra de esas recetas fáciles y resultonas, no suelo ser de hacer cosas dulces pero por alguna razón hasta hoy sólo he colgado en el blog recetas dulzonas, a ver cuándo me animo con algo salado.

En la nevera teníamos muertos de risa bastantes albaricoques o piescos como se dice en mi tierra, sin comerlo ni beberlo Yunting me empieza a hablar de que alguien le había hecho probar una mermelada casera y que por lo visto era algo muy sencillo de hacer…

Pues hace un rato me puse manos a la obra y tanteando recetas saqué la que de momento es mi receta provisional de mermelada de albaricoques.

 

Ingredientes:

-500g de albaricoques.

-150g de azúcar (normalmente será siempre 1/3 de lo que pese la fruta, pero bueno, esto del azúcar es muy relativo, depende mucho de la fruta y nuestros gustos).

-Un poco de zumo de limón.

 

Preparando los ingredientes:

-Pelamos bien la fruta y quitamos la pepita.

-Añadimos el azúcar, el chorro de zumo y la fruta a una olla antiadherente.

 

Cocinando:

-La parte más «dificil» ya la hemos dejado atrás, ahora sólo falta añadir los ingredientes a la olla con el fuego muy bajo.

-Remover de vez en cuando y pasada más o menos 1h nuestra mermelada ya debería de tener el espesor adecuado.

 

Emplatado y otras cosas:

-Lo podéis meter en un tarro de cristal y una vez la mermelada se haya enfriado, podéis cerrar el tarro y guardar vuestra mermelada casera en la nevera. ¡Váis a triunfar!.

-Si no tenéis zumo de limón, podéis usar zumo de naranja o de cualquier otra fruta que os guste. Lo suyo es buscar una mezcla interesante de sabores y al final, la mermelada saldrá muy buena.

-Si usáis 500g de fruta, el resultado final serán unos 300g de mermelada, más o menos.

 

Mousse de chocolate a la naranja

Mousse de chocolate a la naranja

Lo reconozco, no se me dan bien las presentaciones/decoraciones en el tema gastronómico, no os fijéis en el aspecto sino en el sabor, esta receta es muy muy fácil de hacer y vais a dejar alucinados a todo aquel que la pruebe.

 

Ingredientes para 2 personas:

– 100gr de chocolate de 70% cacao (mínimo)

– 250ml de nata líquida (sacadla de la nevera minutos antes de empezar la receta)

– Una naranja

– 50ml leche (sacadla de la nevera minutos antes de empezar la receta)

 

Preparando los ingredientes:

Chocolate

Ponemos en un cazo el chocolate a baja temperatura hasta que se funda, una vez fundido apartar del fuego 10 minutos para que baje su temperatura.

Naranja

Mientras el chocolate se hace, vamos sacando la «carne» de la naranja, quitando absolutamente todas las pieles y cortando en trozos pequeños los gajos. Escurrir el zumo que pueda salir y poner los trozos de naranja en un recipiente para usarlo más tarde.

 

Montando la nata y preparando la leche:

-Mezclamos los 50ml de nata líquida y los 50ml de leche en un recipiente a parte.

-Vertemos los 200ml de nata en un bol y montamos hasta tener la textura que queramos para la mousse.

 

Una vez hechos estos dos pasos vamos con las mezclas:

-Vamos a verter poco a poco la mezcla de nata líquida y leche en el cazo con el chocolate, mezclamos bien.

-Una vez que la mezcla esté lista, añadimos un poco de la nata montada y la mezclamos muy poco para luego añadir la masa al bol con el resto de la nata montada.

-Añadimos los trozos (sin zumo) de naranja y mezclamos muy suavemente hasta tener una masa esponjosa.

 

Emplatado, presentación y datos a tener en cuenta:

-¡Ojo!, yo cuando hago mousse, la hago en el momento, nunca la dejo en la nevera, el postre tendrá una temperatura y textura perfectas sin necesidad de meterlo en la nevera.

-A modo de extra para bordar el plato podéis hacer como yo, y antes de pelar la naranja, limpiarle la piel y raspársela para luego darle un toque de sartén a esa ralladura de piel. Cuando emplatéis la mousse le ponéis la ralladura por encima y ya os digo yo que vais a triunfar.

-Si lo de la ralladura pasada por sartén os parece demasiado complicado, podéis raspar un poco de chocolate o ponerle trozos de naranja por encima y también quedará muy bien.

-Esta receta la podéis personalizar tanto como queráis, lo importante es que la mousse os va a salir cojonuda, os lo aseguro.

Comiendo en Taiwán

¡Comer, ese gran placer de la vida!. A mi no sólo me encanta comer de todo sino que además disfruto muchísimo cocinando, sin ir más lejos yo soy el cocinero oficial en casa.

 

Asia es un mundo y no sólo se comen arroz y fideos fritos, lo digo porque cuando uno nace en España y va a un restaurante chino, la mayoría de las veces los platos más solicitados son el mítico arroz tres delicias (aún no he visto nada parecido en Taiwán), los rollitos de primavera, los fideos fritos y por supuesto la enigmática salsa agridulce que para qué mentir, en Taiwán no existe. ¡Ojo!, yo he sido el primero en pedir todas estas cosas y en disfrutarlas, pero eso sí, cuando realmente pisas Asia, te das cuenta de lo poco que conocemos la gastronomía asiática.

 

Por suerte, yo soy un tipo muy abierto de mente y no suelo decir burradas sin estar seguro de lo que voy a decir, por eso estaba muy expectante en lo que se refiere al tema gastronómico taiwanés. Una de las cosas que me ayudó a descubrir y por ende aumentar mis ganas de ir a Taiwán, fueron no sólo las historias que Yunting me contaba sino ver con ella programas de la tele taiwanesa. Sugoideas es la meca para todo aquel interesado en ver programas y series que se hacen en Taiwán, uno de mis favoritos es uno en el que varios famosos salen a degustar los restaurantes y locales más famosos de cada lugar, por lo general pequeños puestos de comida a pie de calle. Un ejemplo en un «Mercado nocturno»:

 

 

Sinceramente, es un paraíso gastronómico que iguala o supera a España. Como siempre digo, he visitado muchos países del mundo pero Taiwán es el único que de momento me ha dejado boquiabierto en el tema «comida». Hay puestos de comida en absolutamente cualquier sitio, recuerdo de mi primera caminata que me quedé tan alucinado de la cantidad de cosas que había para comer que una vez de vuelta a casa tuve que pedir a Yunting que me hiciera una lista de cosas que había que probar…creo que en un mes sólo me dio tiempo a probar el 20% de las cosas.

 

Comida taiwanesa

A 5 min. de casa.

Comida taiwanesa

La calle general del barrio se extiende hasta casi el infinito.

Una de las cosas buenas de Taiwán es el precio de la comida y todo hay que decirlo, su calidad. En temas de ropa, electrónica, etc…los precios no son especialmente más baratos que en Europa pero sí lo es la comida.

En un viaje relámpago al dentista de Yunting a su pueblo natal ?? (pronunciado «Chaotun»), nos fuimos Yunting, yo y su abuelilla a comer algo en un local vecino. El caso es que Yunting se tenía que marchar y bueno…yo me quedaba a cargo de su abuela, ¡90 añazos y muy salá!, menuda comedia de situación, el único guiri a kilómetros a la redonda comiendo con una abuelita y hablando en taiwanés a lo indio.



El local era un sitio bastante sencillo con micro sillas de madera y no mucha decoración (arriba podéis verlo), como yo los únicos kanjis que se leer son los de: carne, pescado, a la parrilla, y el de alguna que otra ciudad, Yunting decidió por nosotros, y yo soy muy fácil de contentar así que este fue nuestro modesto menú:

 

 

Comida taiwanesa

Tofu con salsa de soja y «bonito flakes» por encima.

 

Comida taiwanesa

Arroz con carne picada acompañada de verdura.

 

Comida taiwanesa

Fideos fríos con gamba, verduras y salsa desconocida xD.

 

Comida taiwanesa

Verdura al vapor con una salta también desconocida pero buenísima.

Yo no se vosotros, pero salvo en Japón, pocas veces he visto platos tan bien presentados independientemente del sitio donde vayas a comer, digo yo que los 50 años de ocupación Japonesa habrán influenciado algo.

Por lo general los taiwaneses comen de todo, muchas verduras, carne, pescado, fruta y bueno…¡mucho té!. Tienen una muy variada gastronomía la cual está más que bien aprovechada, lo repito y de verdad que no miento, no recuerdo otro país de los que he estado en el que hubiese comido tan increíblemente bien como en Taiwán…ahí lo dejo.

El coste total de lo que comí no llegó a los 3,50€, y os aseguro que con eso ya estáis «comidos». Lo mejor de todo es que da igual lo viejo, feo o nuevo y bonito que sea un local, la calidad, el precio, la presentación y la amabilidad, siempre estarán ahí.

¡Viva Taiwán!

Bakery Taka – Panadería japonesa

No es ninguna novedad decir que la Immermanstraße de Düsseldorf está llena de negocios japoneses (restaurantes, supermercados, tiendas de revistas, incluso un hotel), pero hoy quería destacar una pequeña panadería.

 

Bakery Taka

Entrada a la «Bakery Taka«

El abuelete que la regenta tal vez no sea la alegría de la huerta, pero una cosa os digo, «dos escop…»…..todo lo que hace está buenísimo, como yo soy un ignorante y siempre he ido acompañado de mi novia, no os sabría decir lo que vende, pero va desde bollos rellenos de curry hasta panecillos dulces y sandwiches.

 

Bakery Taka

Kare Pan ????? (pan relleno con curry), ¡está de muerte!

Aquí os dejo tanto la página web como la dirección física:

Web:

Bakerytaka.de

Calle:

Immermannstr. 36
40210 Düsseldorf