Mermelada casera de albaricoque

Mermelada casera de albaricoque

 

Hoy vengo con otra de esas recetas fáciles y resultonas, no suelo ser de hacer cosas dulces pero por alguna razón hasta hoy sólo he colgado en el blog recetas dulzonas, a ver cuándo me animo con algo salado.

En la nevera teníamos muertos de risa bastantes albaricoques o piescos como se dice en mi tierra, sin comerlo ni beberlo Yunting me empieza a hablar de que alguien le había hecho probar una mermelada casera y que por lo visto era algo muy sencillo de hacer…

Pues hace un rato me puse manos a la obra y tanteando recetas saqué la que de momento es mi receta provisional de mermelada de albaricoques.

 

Ingredientes:

-500g de albaricoques.

-150g de azúcar (normalmente será siempre 1/3 de lo que pese la fruta, pero bueno, esto del azúcar es muy relativo, depende mucho de la fruta y nuestros gustos).

-Un poco de zumo de limón.

 

Preparando los ingredientes:

-Pelamos bien la fruta y quitamos la pepita.

-Añadimos el azúcar, el chorro de zumo y la fruta a una olla antiadherente.

 

Cocinando:

-La parte más «dificil» ya la hemos dejado atrás, ahora sólo falta añadir los ingredientes a la olla con el fuego muy bajo.

-Remover de vez en cuando y pasada más o menos 1h nuestra mermelada ya debería de tener el espesor adecuado.

 

Emplatado y otras cosas:

-Lo podéis meter en un tarro de cristal y una vez la mermelada se haya enfriado, podéis cerrar el tarro y guardar vuestra mermelada casera en la nevera. ¡Váis a triunfar!.

-Si no tenéis zumo de limón, podéis usar zumo de naranja o de cualquier otra fruta que os guste. Lo suyo es buscar una mezcla interesante de sabores y al final, la mermelada saldrá muy buena.

-Si usáis 500g de fruta, el resultado final serán unos 300g de mermelada, más o menos.

 

Mousse de chocolate a la naranja

Mousse de chocolate a la naranja

Lo reconozco, no se me dan bien las presentaciones/decoraciones en el tema gastronómico, no os fijéis en el aspecto sino en el sabor, esta receta es muy muy fácil de hacer y vais a dejar alucinados a todo aquel que la pruebe.

 

Ingredientes para 2 personas:

– 100gr de chocolate de 70% cacao (mínimo)

– 250ml de nata líquida (sacadla de la nevera minutos antes de empezar la receta)

– Una naranja

– 50ml leche (sacadla de la nevera minutos antes de empezar la receta)

 

Preparando los ingredientes:

Chocolate

Ponemos en un cazo el chocolate a baja temperatura hasta que se funda, una vez fundido apartar del fuego 10 minutos para que baje su temperatura.

Naranja

Mientras el chocolate se hace, vamos sacando la «carne» de la naranja, quitando absolutamente todas las pieles y cortando en trozos pequeños los gajos. Escurrir el zumo que pueda salir y poner los trozos de naranja en un recipiente para usarlo más tarde.

 

Montando la nata y preparando la leche:

-Mezclamos los 50ml de nata líquida y los 50ml de leche en un recipiente a parte.

-Vertemos los 200ml de nata en un bol y montamos hasta tener la textura que queramos para la mousse.

 

Una vez hechos estos dos pasos vamos con las mezclas:

-Vamos a verter poco a poco la mezcla de nata líquida y leche en el cazo con el chocolate, mezclamos bien.

-Una vez que la mezcla esté lista, añadimos un poco de la nata montada y la mezclamos muy poco para luego añadir la masa al bol con el resto de la nata montada.

-Añadimos los trozos (sin zumo) de naranja y mezclamos muy suavemente hasta tener una masa esponjosa.

 

Emplatado, presentación y datos a tener en cuenta:

-¡Ojo!, yo cuando hago mousse, la hago en el momento, nunca la dejo en la nevera, el postre tendrá una temperatura y textura perfectas sin necesidad de meterlo en la nevera.

-A modo de extra para bordar el plato podéis hacer como yo, y antes de pelar la naranja, limpiarle la piel y raspársela para luego darle un toque de sartén a esa ralladura de piel. Cuando emplatéis la mousse le ponéis la ralladura por encima y ya os digo yo que vais a triunfar.

-Si lo de la ralladura pasada por sartén os parece demasiado complicado, podéis raspar un poco de chocolate o ponerle trozos de naranja por encima y también quedará muy bien.

-Esta receta la podéis personalizar tanto como queráis, lo importante es que la mousse os va a salir cojonuda, os lo aseguro.

¡Tiramisú!

image

Preparando tiramisú para mañana.

Haciendo Daifuku mochi

Ayer preparé el que es uno de los postres más típicos de Japón, el Daifuku mochi (mochi de la gran suerte). Es un postre hecho a base de harina de arroz y pasta de judías rojas dulces.

Ingredientes listos para empezar la receta de los Daifuku mochi.

Ingredientes para 6 bolas:

  • 100 ml de agua
  • Harina de almidón de Katakuri
  • 2 cucharas soperas de azúcar
  • 100 g de harina de arroz glutinoso
  • 150 g de anko (pasta dulce de judías rojas)

Preparación:

Mezclamos en un bol el azúcar y el arroz glutinoso, una vez bien mezclado, le echamos el agua y mezclamos perfectamente hasta que no queden grumos. Ponemos el bol dentro de una cazuela para hacer la masa al baño maría durante 15 minutos habiendo envuelto la tapa de la cazuela previamente con un trapo.

Sacamos la masa del bol y la espolvoreamos con el Katakuri para luego hacer 6 bolas y aplastarlas. Colocamos el anko en el centro de la masa, cerramos haciendo una bola y volvemos a espolvorear ligeramente.

¡A disfrutar!

Empapamos la pasta de arroz en la harina.

Preparamos seis bolas de anko

Extendemos la masa y colocamos la pasta de anko en el centro.

Cerramos la bola.

¡Y nuestro mochi ya estará listo para servir!.

También se le puede hacer una variedad muy conocida, el Ichigo daifuku, sólo hay que añadir una fresa (envuelta con anko) a la receta, mi preferida, ¡está de chuparse los dedos!.

¡En Sitges hay arroz con leche de mi pueblo!

Hace poco abrieron en Sitges una tienda que vende todo tipo de productos muchos de ellos asturianos. Quien me iba a decir que allí mismo me podría encontrar con uno de los postres más típicos que hay en España, arroz con leche…pero no uno cualquiera, sino que ¡¡era uno hecho en Sotrondio!!, es más…no tenía ni idea de que en Sotrondio se vendiese esto. En fin, he tenido un reencuentro sorpresa con mi pueblo aquí en Sitges, estamos tan lejos unos de otros pero a la vez tan cerca.