En Junio del año pasado publiqué esta entrada con fotos en blanco y negro que había hecho por Düsseldorf. Sinceramente, me gustan las fotos a color, mucho, pero he de reconocer que las tomas hechas en blanco y negro tienen un no se qué, que qué se yo. De alguna manera los colores distorsionan la fotografía y delimitan la historia de la misma, por el contrario, el blanco y negro se podría decir que de una manera mágica abre las puertas de la imaginación del espectador. Eso sí, ni todas las fotos en blanco y negro son buenas ni las fotos a color peores, cada una tiene sus pros y sus contras y hoy toca una sesión en blanco y negro que espero que os guste.

 

B&W

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