Estas Navidades visitando a mis queridos y amados progenitores, mi padre me enseñó la que es, desde no hace mucho, una de sus nuevas aficiones, ¡el tiro con arco!.

Mi padre tirando en el patio de casa.


No sé hasta qué punto hay afición en España, me imagino que como toda afición desconocida para mi, el tiro con arco tendrá una comunidad más grande de lo que yo me pueda imaginar, sin ir más lejos, cerca del pueblo donde viven mis padres y donde yo pasé casi toda mi infancia y parte de mi juventud hay dos clubs de tiro con arco. La verdad es que si no es por mi padre yo nunca me habría interesado por este deporte, pero el caso es que me ha parecido muy entretenido.

Lo primero que hay que hacer es montar el arco y tensar la cuerda, entre una cosa y otra la tontería tarda unos 15 minutos estar lista. A parte de las flechas y el arco, también hace falta ponerse un guante especial que cubre los tres dedos de la mano encargados de tirar de la cuerda. Hay flechas de carbono, cortas, largas, la verdad es que es un mundo bastante interesante.

Este arco fue un regalo que le hizo mi madre.


Aquí estoy yo con el guante y las flechas, ¡todo listo para tirar!.


La especialidad que está haciendo mi padre es la del tiro intuitivo, no hay ningún tipo de mirilla y cada persona tiene que guiarse por lo que uno sienta. Me parece mucho más interesante este estilo que el del arco con poleas o lo que vienen siendo los arcos más modernos con mirillas, etc. El tiro intuitivo es un poco más salvaje y natural.

El tiro con arco no es fácil, se necesita mucha fuerza, concentración y pulso, si en los primeros tiros a 18 metros eres capaz de tocar la diana, ya te puedes dar con un canto en los dientes. Yo, que soy muy tozudo y sólo pude tirar durante un par de días, le dije a mi padre “yo de aquí no vuelvo a Alemania sin acertar al centro de la diana”, digamos que 8 tiros después de soltar esta frase tan peliculera, conseguí lo que podéis ver aquí abajo.

¡Después de muchos intentos, le di en la diana!


La verdad es que escuchar el zumbido de la flecha saliendo disparada hacia la diana y luego oír el sutil golpe que se produce al tocar la diana es algo que me ha gustado mucho. Quién sabe, aquí en Düsseldorf hay un par de clubs de tiro con arco, incluso de kyudo (tiro con arco tradicional japonés) así que…¡todo sea informarse!.