No se cómo he dado a parar con esta obra de arte, pero no puedo hacer otra cosa más que recomendaros su visionado. Es algo así como un mix de todos los extereotipos de las películas ochenteras metidos en un corto de 30 minutos. Toda una obra de arte dirigida y protagonizada por el sueco David Sandberg.

¡A disfrutar!

Y para más inri, sólo un ídolo como David Hasselhoff podría ser el protágonista y genio del tema principal: