Bus
Poco o nada he dicho a cerca del transporte público alemán, muchos tranvías, el mítico U-Bahn (metro), y el ICE o tren de alta velocidad. Pero, ¿y los autobuses?, uno de los medios de transporte más clásicos, uno de esos “de toda la vida”. He de reconocer que pese a haberme tragado kilómetros de viajes en bus a lo largo de mi vida, no es esta una de las opciones que más me gustan a día de hoy para viajar.

 

Pero claro, quieras que no algún día me iba a tocar coger el bus en Düsseldorf, y ese día llegó…¡menudo viaje!. Hablemos claro, viajar en autobús dentro de Düsseldorf es una auténtica aventura plagada de acelerones y frenazos más propios de alguien que se está sacando el carné que de alguien con experiencia en el sector. No tengo recuerdos muy claros de mis viajes en autobús por Asturias y de los que hice en Barcelona pues bueno, como cualquier otro bus, normal y corriente. De verdad que no termino de entender a los conductores de autobús de aquí, pero claro que si uno se pone a pensar, las veces que voy en bus que ahora son muchas, no hay mucho “mogollón” dentro del mismo y suelen haber muchas plazas para sentarse, pero es que claro…viajar en autobús no es apto para todos los públicos. La gente suele estar siempre muy tranquila, pero señoras y señores, no he visto a nadie que condujese peor que los de aquí conductores o “autobuseros” de aquí.

Luego ya está el tema de la mala hostia de algunos (no muchos), que según como se levanten, cada vez que entras al bús parece que de un momento a otro te van a arrancar el cuello, pero como digo, esos son sólo unos pocos, la mayoría suelen ser muy agradables e incluso al entrar te saludan con una buena sonrisa de esas de anuncio de pasta dentífrica y de esto es de lo que yo quería hablar.

 

Llegado a este punto quería contar lo que en realidad tenía en mi cabeza a la hora de escribir esta entrada, hoy hemos conocido al autobusero más cachondo y feliz de Alemania y parte de Europa. El hombre de unos 40 y pico nos saludó con una sonrisa y unos modales que o se había fumado algo o era un grande de su gremio. Feliz y encantado de que le enseñáramos nuestros tickets, nos saludó dándonos las “¡Muy buenas noches!”, pero esto no había hecho más que empezar, al poco de sentarnos nos damos cuenta de que el hombre está escuchando Charleston!!!


 

Para poneros en situación, las 21:00 de la noche, hace frío, entras al bus, el conductor del autobús te saluda como si le hubiese tocado la lotería y durante el viaje no para de escuchar charleston y tararear los temas. Pero no iba a quedar todo ahí, cuando llegamos a nuestra parada, nos abre la puera se pone al micrófono y nos dice “muchas gracias y que tengan unas muy buenas noches” con ese tono de felicidad tan increiblemente agradable.

 

En fin…viajar en bus no había sido nunca tan agradable :)