Hoy os hablaré de una época curiosa de mi pasado…yo fui betatester de videojuegos.

En esta ocasión me tomaré la libertad de hablar sólamente acerca de un hecho ampliamente tratado en los videojuegos…los bugs o errores que aparecen durante las partidas. Muchos hemos sido los que hemos visto fallos garrafales, ya sean de gráficos, de incoherencias en los textos, bloqueos del videojuego por realizar un tipo de acciones que no son aceptadas por el software…etc. Sí­, todos esos fallos pueden verse en productos ya puestos a la venta, no importa si son juegos actuales o antiguos…los bugs siempre les perseguirán, y ¿sabéis qué?…gran parte de esos bugs ya se conocí­an antes de que se realizaran las copias finales para la venta al público.

No es culpa de los testers, ni de los programadores, sino del mercado y los directivos deseosos de sacar sus productos lo antes posible y en plazos muy cortos de tiempo. Esto era el pan de cada dí­a en la empresa en la que yo y otros amigos habí­amos comenzado a trabajar, cada dí­a veí­amos un bug/fallo con distintos grados de importancia, todos eran reportados al instante ¿y para qué?, para que los programadores te dieran respuestas del tipo “Lo siento, pero no hay tiempo para arreglarlo”, “Veremos lo que se puede hacer…”, y no es que ellos no quisieran solucionar los fallos, claro que no, pero es que volví­as al dí­a siguiente y te volví­as a encontrar los mismos fallos o incluso otros nuevos a causa de haber retocado el código del juego.

Está claro que esto no ocurre en todas las empresas de videojuegos o de software, pero os puedo asegurar que sino el 90, el 80% de los bugs que se pueden ver en un videojuego que ya se ha puesto a la venta, son viejos conocidos por la seccón de testing y si hay algunos culpables de que sigan ahí­, eso son sin duda alguna los términos de plazo imposibles, y los programadores con pocas ganas de volver a reescribir el código fuente.

Como habéis comprobado, los testers son una de las partes más importates durante el desarrollo de un videojuego, pero por desgracia no tenemos la “autoridad” suficiente para poner orden, sino…más de uno temblarí­a con sólo escuchar el paso firme de un tester acercándosele por su espalda…bueno…de hecho…eso ya pasa xDDD