Düsseldorf

Medienhafen, el puerto de Düsseldorf

Ya se cumple un año desde mi llegada a Düsseldorf. Ahora, la ciudad en la que en un principio estaría todo un año para luego volver a Sitges (Barcelona) a seguir con mis estudios, se ha convertido en mi nuevo hogar. Si alguien me hubiera dicho de quedarme a vivir en Düsseldorf y seguir aquí con mis estudios, yo la verdad es que nunca lo habría pensado, el quedarme aquí traía consigo muchos problemas burocráticos a la hora de trasladar mi expediente, tendría que hacer de nuevo una prueba de acceso con un sistema de notación armónica distinto al español, otro idioma, en fin, un coñazo.

Pero al final, una cosa llevó a la otra, y me di cuenta de que a pesar de algunos “contras” el quedarme en Alemania sería algo muy beneficioso para mi carrera. Sí, tuve que sacarme un certificado de nivel de alemán, lo cual fue bastante estresante, tuve que estudiar de nuevo piano para preparar el examen de acceso (cuatros años haciendo piano en Barcelona y otros cuatro en seco) y evidentemente prepararme bien para el examen de mi instrumento, el fagot, pero la parte positiva es que podré estudiar durante unos años extra más que los que llegan a hacer el master, y estar con un profesor que me ha aportado muchísimo en un sólo año. Podré vivir más intensamente el ambiente musical que por desgracia no hay en España, muchas orquestas, muchas ofertas de trabajo, un nivel muy alto de competencia, etc, y es que, esto es Alemania.

La vida da muchas vueltas, y cuando menos te lo esperas, ¡ZASCA!