A 14 Km de Bayreuth rodeados de bosque.

Yun-Ting y yo nos dispusimos el pasado jueves a hacer un viaje por carretera atravesando Alemania de norte a sur, a lo largo de verdes paisajes y frondosos bosques hasta la capital de la ópera wagneriana, Bayreuth. Los 500 km. de coche no se hicieron demasiado pesados, algunas obras en la autopista nos impedían disfrutar de la libertad de límite de velocidad que hay durante el 80% del tiempo en las autopistas alemanas, pero las vistas y la buena compañía lo recompensaban.

El profesor de Yun-Ting toca cada año para el festival de ópera de Bayreuth desde hace 15 años y casi siempre tiene invitaciones para poder ir a escucharles. Hay que decir, que por lo que yo sé, las personas “normales” tienen que reservar la entrada con unos 2 años de antelación; según la wikipedia “La demanda (unas 500.000 peticiones) supera con creces la oferta (60.000 entradas); el tiempo de espera es de entre 5 y 10 años”, y bueno….mejor no saber cúanto dinero cuesta la entrada.

Bayreuther Festspielhaus.

Las personas allí congregadas son sin duda gente con mucho dinero, no había más que ver cómo vestían, eso no eran trajes para ir a la ópera, eso era como los Oscars de la ópera (también pude escuchar a algunos españoles). Lo mejor de todo es que nuestras entradas a la ópera no eran unas entradas normales sino una invitación en la cual se nos permite escuchar en este caso, el segundo acto de la ópera Parsifal (alrededor de una hora de duración).

Cerca de la ópera, en una colina.

Nos metimos por la entrada de músicos en el foso, detrás de la orquesta de tal modo que nadie en la ópera puede vernos, resultado: músicos en zapatillas deportivas, pantalones cortos, unos leyendo revistas de fútbol otros contándo algún chiste que otro, ese es el lado opuesto de la pulcrosidad y gente estirada que van a escuchar la ópera de Bayreuth. El foso de la ópera de Bayreuth es único en el mundo, tapando por completo a la orquesta y dejando un pequeño hueco al director para dirigir a  los cantantes, debido a su especial construcción, la gente que está escuchando la ópera no pueden oir los pequeños ruidos que hay dentro de la orquesta (el tubista saliendo a hacer una pausa, un músico hablando con otro, etc); un momento gracioso fue cuando el director mientras la función seguí su marcha y estaba dirigiendo, hizo un gesto como diciendo “hablad, ¡pero un poco más bajo!”  a unos músicos que estaban hablando un poco más alto de la cuenta.

Algunas sillas vacías a pocos minutos de comenzar el Acto 2º de Parsifal.

Los músicos, no han hecho ninguna oposición para la orquesta, han sido elegidos uno a uno de entre las mejores orquestas de Alemania. Si un músico no funciona bien el año que lo han seleccionado, será muy dificil que lo vuelvan a llamar. Hay que tener en cuenta que no es ninguna orquesta fija, sino que los músicos y el direcctor van rotando cada año y ensayan de manera intensiva unos dos meses antes de que empiece el festival, cada uno de los músicos que que allí hay, tienen sus correspondientes puestos de trabajo en otras orquestas donde la temporada aún no ha terminado.

1 hora de Parsifal nos dejó a Yun-Ting y a mi con la boca abierta, la orquesta era pura potencia y calidad de sonido, no creo haber disfrutado nunca tanto con el sonido de una orquesta, ¡acojonante!. Su pudiérais ir, no dejaría escapar la oportunidad de ir una vez en la vida a escuchar una ópera del festival de Bayreuth, sin duda, una experiencia genial.